2017 SERÁ EL ÚLTIMO AÑO PARA PAGAR EL IMPUESTO DE NORMALIZACIÓN TRIBUTARIA


Recientemente la DIAN informó que se estaba agotando el tiempo para que los contribuyentes efectuaran el saneamiento de su patrimonio ante la administración tributaria, ya que el impuesto de normalización tributaria[1] solo se causa por la posesión de activos omitidos o pasivos inexistentes al 1º de enero de los años gravables 2015, 2016 y 2017, lo cual indica que el presente año será la última oportunidad para que los deudores morosos solucionen su situación ante el fisco de manera que no tengan que pagar sanciones.

 

Para el año 2017 quien tenga tales activos o pasivos va a poder legalizarlos y normalizarlos a una tarifa de solo el 13% del impuesto, además otro de los beneficios que trae el impuesto de normalización tributaria es que al normalizar, liquidar y pagar el impuesto respectivo tales activos omitidos o pasivos inexistentes no estarán gravados con el mismo impuesto en los periodos subsiguientes, además de que los activos no dan lugar a determinación de renta gravable por comparación patrimonial, tampoco generan renta líquida gravable en el año declarado ni en los años anteriores respecto de las pasadas declaraciones de renta.

 

La inclusión del respectivo activo o el saneamiento del pasivo no generan sanciones en el impuesto de renta y tampoco hay lugar a determinación del impuesto a la riqueza de periodos anteriores, y el contribuyente que decida acogerse al impuesto de normalización tributaria se exime de la aplicación por parte de la DIAN, de la sanción por inexactitud equivalente al doscientos por ciento (200%) del mayor valor del impuesto a cargo determinado tal como lo dispone el artículo 239-1 del Estatuto tributario; vale la pena resaltar que el pago de la primera cuota del impuesto se efectuará entre los días 9 y 22 de mayo y la segunda cuota será entre el 8 y el 21 de septiembre de 2017, teniendo en cuenta el último dígito del NIT del declarante a través del Formulario 440.

 

Tal como lo ha señalado la DIAN de manera reiterada, la inclusión de los activos omitidos o el saneamiento de pasivos inexistentes solo genera efectos a nivel tributario, es decir que no implica la legalización de los mismos si el origen fue ilícito o hubo relación directa o indirecta con el lavado de activos o financiación del terrorismo, ya que en caso de comprobarse su origen ilegal se procederá de acuerdo a las normas penales que rigen esta clase de asuntos.

 

A pesar de que es necesario efectuar iniciativas para que los contribuyentes estén al día en su situación fiscal con el Estado, retomando muchas de las críticas que en su momento se efectuaron a este impuesto se debe señalar que no es a través de una exoneración sustancial en la tarifa del impuesto a pagar, que se logra la normalización de la situación tributaria de las personas naturales y jurídicas ya que esta clase de actuaciones desincentiva y pone en situación de desigualdad, a aquellas personas que sí estuvieron realizando de manera cumplida su declaración de impuestos ante la Administración.

 

Además de promover campañas en las que se realicen descuentos de intereses y sanciones sin reducir la tarifa a pagar, se evidencia la necesidad de dotar a la DIAN de mayores herramientas para que adelante sus labores de fiscalización, que los procesos de investigación y determinación del impuesto no sean engorrosos y que el cobro coactivo sea mucho más eficaz a la hora de recaudar dineros, de manera que el costo del recaudo no sea mayor a los impuestos pendientes de pago que el Estado espera recaudar.



[1] Creado por la Ley 1739 de 2014


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