LOS IMPUESTOS, TASAS Y CONTRIBUCIONES EN COLOMBIA

 

El deber constitucional de financiamiento de las cargas públicas y del funcionamiento estatal corresponde a todos los ciudadanos, que se encuentren en capacidad de contribuir con las mismas, de esta manera se asegura el ingreso de recursos a las arcas estatales, pero el financiamiento estatal debe ser acorde con la ley y la Constitución ya que en caso contrario los tributos que haya creado el Estado, no pueden existir por ser contrarios al ordenamiento jurídico y posiblemente vulneren los derechos de los ciudadanos.

 

El presupuesto del Estado es definido como una manifestación del plan financiero gubernamental para un periodo de tiempo determinado (Elizalde, 2015, pág. 218), y dicho presupuesto debe ser cubierto a través de las formas que la ley permite, entre ellos se encuentran los tributos, clasificados en el ordenamiento jurídico como impuestos, tasas y contribuciones; estos mecanismos que gravan determinadas actividades y sectores económicos de la vida nacional, permiten que el Estado pueda acceder a los recursos que tanto necesita para su funcionamiento.

 

La Constitución Política establece en el artículo 338 que en tiempos de paz, solo el Congreso, asambleas departamentales y concejos municipales y distritales pueden imponer contribuciones fiscales o parafiscales, también se menciona que solo la ley, ordenanza y acuerdo pueden fijar los sujetos activos, pasivos, hechos generadores, base gravable y la tarifa de los impuestos; una condición que establece esta norma es que las leyes, ordenanzas y acuerdos que regulen contribuciones cuya base es un hecho ocurrido durante un periodo determinado, no puede aplicarse sino a partir del periodo que comience después de iniciar la vigencia de la respectiva norma, esto es más conocido como el principio de irretroactividad.

 

Una de las clasificaciones tributarias en Colombia corresponde a los impuestos, los cuales son erogaciones a favor del Estado, que gravan un hecho económico determinado y es deber del ciudadano asumir el pago del impuesto, debido a la obligación de contribuir con las cargas públicas y no implica que el Estado tenga que brindar una contraprestación al contribuyente por el impuesto pagado. La Corte Constitucional mediante sentencia C-040 de 1993, con ponencia del magistrado Ciro Angarita Pabón, menciona que un tributo tiene la característica de impuesto si cumple con una serie de condiciones las cuales son: cobro indiscriminado a todo ciudadano, no tiene relación directa o inmediata con un beneficio para el contribuyente, una vez pagado el Estado dispone del recurso sin tener en cuenta el contribuyente, el pago no es opcional y existe una manera coactiva para exigirlo, no tienen destinación específica sino que se destina al presupuesto general para atender los servicios necesarios (Insignares, 2015, págs. 396-397).

 

Otra categoría tributaria es la tasa, definida como una erogación a favor del Estado en la cual el hecho generador es el uso o aprovechamiento de un servicio o realización de actividades por parte del sujeto pasivo y recibe un beneficio por su uso, aunque no necesariamente debe depender de que el sujeto pasivo obtenga un beneficio, sino que existe una alta probabilidad de que adquiera connotaciones positivas para el mismo (Insignares, 2015, págs. 389-392). El acceso a la prestación de servicios públicos o la ejecución de actuaciones administrativas no necesariamente implica la obligatoriedad de la tasa, ya que el sujeto puede optar por no usar el servicio, caso en el cual no deberá pagar la tarifa correspondiente, y así mismo el pago de la tasa está encaminada a obtener una recuperación total o parcial del costo en que incurre el Estado por la contraprestación que recibe el usuario del servicio.

 

La contribución es otro de los tipos tributarios en el país, este tributo es entendido como aquel pago que hace un contribuyente especial e individualizado, que obtiene un beneficio directo por una inversión o actuación estatal en obras públicas, prestaciones sociales y cualquier serie de actividades que representen una incidencia positiva para el beneficiario (Corte Constitucional, Sentencia C545 de 1994, magistrado ponente Fabio Morón Díaz), esta actividad estatal genera un beneficio especial que permite identificar una capacidad económica adicional producto de la obra estatal, tal como la construcción de un puente o una nueva vía, la cual generará una valorización de los predios cercanos a la obra, lo cual produce un beneficio económico para el titular del bien inmueble (Insignares, 2015, págs. 392-396), por lo tanto el pago de la contribución es obligatoria.

 

Los impuestos, tasas y contribuciones permiten que el Estado obtenga recursos para su funcionamiento, y dependiendo del tributo existente se obtendrá un beneficio directo o no habrá vinculación directa con el mismo, el pago será obligatorio o voluntario, y el tributo recaudado beneficiará a un determinado grupo social o económico o será dirigido al mejoramiento de la sociedad en general.

 

Doctor Manuel Andrés León Rojas

Especialista en derecho tributario



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