NO CONTRIBUYENTES DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA

 

El Estatuto Tributario colombiano grava con el impuesto sobre la renta, a las actividades económicas que generan una ganancia para quien realice dichos movimientos, bien sean personas naturales o jurídicas, lo cual los convierte en contribuyentes de dicho tributo de acuerdo a las disposiciones del artículo 5º y siguientes del estatuto ya mencionado, teniendo en cuenta la calidad de residente fiscal en Colombia de la persona natural o jurídica y el origen nacional o extranjero de las rentas obtenidas. Respecto a las sociedades extranjeras solo son contribuyentes del impuesto de renta en relación con las rentas y ganancias ocasionales que sean de fuente nacional, sin importar si dichas rentas son obtenidas directamente o a través de las sucursales o establecimientos permanentes ubicados en el país.

 

La legislación colombiana también establece la calidad de no contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios, entre ellos se encuentran la Nación, departamentos y asociaciones, distritos, territorios indígenas, municipios y demás entidades territoriales, corporaciones autónomas regionales y de desarrollo sostenible, superintendencias, asociaciones de municipios, federaciones y asociaciones departamentales, resguardos y cabildos indígenas, establecimientos públicos y demás que tengan la característica de ser oficiales y descentralizados, siempre que en la ley no sean señalados como contribuyentes.

 

En el impuesto sobre la renta y complementarios tampoco son contribuyentes los sindicatos, las asociaciones de padres de familia, sociedades de mejoras públicas, las instituciones de educación superior aprobadas por el ICFES[1] si son entidades sin ánimo de lucro, organizaciones de alcohólicos anónimos, juntas de acción comunal y las de defensa civil, las juntas de copropietarios administradoras de edificios que estén organizados en propiedad horizontal y los movimientos o partidos políticos aprobados por el Consejo Nacional Electoral.

Las personas jurídicas que no tienen ánimo de lucro y realizan actividades de salud no son contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios, siempre que cuenten con el permito de funcionamiento del Ministerio de Salud y Protección Social, y que los beneficios o excedentes que obtengan se destinen en su totalidad al desarrollo de programas de salud. Mediante la Ley 1430 de 2010 se estableció que no tienen carácter de contribuyentes las asociaciones de hogares comunitarios y hogares infantiles del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y aquellos autorizados por el instituto, y las asociaciones de adultos mayores autorizadas por la entidad estatal antes mencionada.

 

En el caso de los fondos de inversión, los fondos de valores y los fondos comunes que administren las entidades fiduciarias, tampoco existe la obligación de ser contribuyente del impuesto sobre la renta, pero existe la salvedad de que la remuneración que reciba por su labor la entidad que administra el fondo, es ingreso gravable para la administradora al cual se le aplicará la retención en la fuente correspondiente. El artículo 23-1 del Estatuto Tributario dispone que los ingresos del fondo, previa deducción de los gastos a cargo del mismo y de la contraprestación de la sociedad administradora, deben ser distribuidos entre los suscriptores o partícipes al mismo título que los haya recibido el fondo, y en las mismas condiciones tributarias que tendrían si fueran percibidos directamente por el partícipe o suscriptor.

 

Aunque se establece de manera taxativa quiénes no son contribuyentes del impuesto sobre la renta, es necesario señalar que en el informe presentado por la Comisión de Expertos para la Equidad y Competitividad Tributaria, se hace un llamado al cual se han unido varios sectores de la economía nacional, para que se revise la verdadera naturaleza de las entidades sin ánimo de lucro que son no contribuyentes o pertenecen al régimen tributario especial, ya que tienen exención del impuesto de renta si los excedentes se destinan al objeto social de las mismas, y cuentan con una tarifa reducida al 20% cuando tienen excedentes gravados (Comisión de Expertos para la Equidad y Competitividad Tributaria, 2015); ya que muchas entidades sin ánimo de lucro se han constituido en un mecanismo importante para la evasión o elusión de impuestos significativa, lo que representa un menor recaudo para el Estado colombiano.

 

Tal como lo manifiesta la Comisión de Expertos, los beneficios concedidos a las entidades sin ánimo de lucro se conceden simplemente por tener ese carácter, sin que exista ningún organismo que efectúe la revisión de que los excedentes sí se están destinando al objeto social con el cual se constituyeron (Comisión de Expertos para la Equidad y Competitividad Tributaria, 2015, pág. 192), además hay un vacío legal que no permite verificar si cumplen con el objeto social para el cual se crearon.

 

Es necesario hacer un análisis de las entidades sin ánimo de lucro, ya que como lo expresa la Comisión “posiblemente obteniendo los beneficios tributarios en muchos casos de manera indebida para generar ventajas particulares, cumpliendo tan solo formalmente con los requisitos legales, utilizando fundaciones empresariales o familiares de intereses particulares con coberturas y accesos restringidos o simulando donaciones para obtener deducciones en el impuesto sobre la renta para sus donantes”.

 

Doctor Manuel Andrés León Rojas.

Especialista en derecho tributario.



[1] Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación.



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